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Trabajo eleva el SMI a 1.286 euros y abre el debate fiscal

El Ministerio de Trabajo plantea subir un 5,3% el salario mínimo en 2027, por encima de la recomendación de los expertos. La propuesta reaviva además las dudas sobre el impacto del IRPF en los perceptores con rentas más bajas.

Redacción ·
Yolanda Díaz en una reunión de trabajo.
Foto: AntonMST29 · CC BY-SA 4.0

El Ministerio de Trabajo y Economía Social ha elaborado un borrador de Real Decreto para subir el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) un 5,3% en 2027, hasta los 1.286 euros mensuales en 14 pagas. La cifra equivale a 42,87 euros al día y a 18.004 euros anuales.

La propuesta mejora la recomendación del comité de expertos, que había planteado un alza del 4,9%, en línea con la inflación de octubre. El incremento planteado por el departamento que dirige Yolanda Díaz llega además a menos de un mes de las elecciones generales, según las informaciones publicadas este jueves.

El Gobierno prevé aprobar esta subida del salario mínimo para el próximo año. Con ello, el Ejecutivo eleva su apuesta inicial y sitúa el nuevo umbral salarial por encima de la referencia fijada por los expertos elegidos por el propio Ministerio de Trabajo.

Junto al anuncio, han surgido advertencias sobre el efecto fiscal de la medida. Las informaciones publicadas apuntan a que los perceptores del SMI pueden perder hasta el 70% de la subida si no se ajusta su tributación en el IRPF. Ese posible impacto reabre el debate sobre el alcance real de las subidas salariales cuando no van acompañadas de cambios fiscales para las rentas más bajas.

La discusión se centra así en dos planos: el aumento nominal del salario mínimo y el rendimiento neto que finalmente recibirían los trabajadores afectados. Aunque la subida anunciada mejora la propuesta técnica previa, el efecto final sobre el bolsillo dependerá también de cómo quede encajado el nuevo SMI en el sistema tributario.

La propuesta de Trabajo permite al Gobierno exhibir un nuevo gesto social en plena antesala electoral, pero también deja expuesta una contradicción habitual: anunciar subidas salariales sin aclarar a la vez su impacto fiscal. Si parte relevante del aumento acaba absorbida por el IRPF, la mejora real para muchos trabajadores será sensiblemente menor de lo que sugiere el titular político.

Imagen: AntonMST29 · CC BY-SA 4.0