Interior desaloja a policías y guardias civiles encerrados por su jubilación
Los representantes de sindicatos policiales y asociaciones de la Guardia Civil abandonaron de madrugada la sede de Interior tras el desalojo. Protestaban para reclamar una jubilación digna al colectivo.

Los policías nacionales y guardias civiles que se habían encerrado en el Ministerio del Interior para reclamar una jubilación digna abandonaron durante la madrugada de este miércoles la sede del departamento que dirige Fernando Grande-Marlaska, después de ser desalojados.
Según 20minutos, la Secretaría de Estado de Seguridad movilizó a agentes de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) para ejecutar el desalojo de los representantes de los principales sindicatos de la Policía Nacional y de la Guardia Civil. Europa Press, por su parte, señala que el grupo salió de Interior tras ser desalojado por otros agentes y denunció haber sido ninguneado por el Gobierno.
La protesta consistía en un encierro en la sede del Ministerio del Interior para exigir cambios en las condiciones de retiro de ambos cuerpos. Las dos informaciones coinciden en que la reivindicación central era una jubilación digna para policías nacionales y guardias civiles.
«ninguneados» por el Gobierno
Europa Press recoge ese término para resumir el malestar expresado por los participantes en la protesta tras su salida del edificio. 20minutos pone el foco en la actuación de la Secretaría de Estado de Seguridad y en el despliegue de la UPR para poner fin al encierro.
No obstante, ambas fuentes coinciden en el desenlace: los representantes de policías y guardias civiles tuvieron que abandonar la sede de Interior tras la intervención de otros agentes, en un episodio que se produjo de madrugada y que cierra, al menos por ahora, esta acción de protesta dentro del ministerio.
El desalojo de representantes policiales y de la Guardia Civil que reclamaban una jubilación digna vuelve a situar al Ministerio del Interior bajo presión por su gestión del malestar en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Más allá de la protesta concreta, el episodio proyecta la imagen de un Gobierno incapaz de dar una respuesta política a una demanda sensible y optando por resolverla por la vía del desalojo, un desenlace que alimenta el desgaste de Interior.
Imagen: Cassowary Colorizations · CC BY 2.0


