La acampada de Sol se disuelve y los sintecho toman el relevo
La protesta por la vivienda en la Puerta del Sol comienza a replegarse hacia los barrios, aunque parte de los acampados sigue en la plaza. En ese escenario, un grupo de personas sin hogar ha pasado a ocupar el espacio y se ha constituido en asociación.

La acampada por la vivienda instalada en la Puerta del Sol ha comenzado a disolverse con el objetivo de trasladar su actividad a los barrios, según informa La Vanguardia. El repliegue, no obstante, no es completo: ese mismo medio precisa que no todos los acampados han decidido abandonar la plaza.
En paralelo, ABC señala que alrededor de medio centenar de personas sin hogar han tomado el relevo de los acampados en Sol. De acuerdo con ese diario, una portavoz de la protesta explicó que se trata de un grupo que desde hace semanas buscó refugio en las tiendas de campaña y que ahora ha decidido constituirse en asociación.
Las dos informaciones coinciden, por tanto, en que la situación en la Puerta del Sol está cambiando, aunque ponen el foco en aspectos distintos del mismo proceso: por un lado, la salida gradual de los activistas que impulsaron la acampada para reorganizarse en los barrios; por otro, la permanencia en el lugar de personas sin techo que ya estaban vinculadas al campamento en las últimas semanas.
Según La Vanguardia, la disolución de la acampada está en marcha, pero no se ha producido un desalojo total ni un cierre definitivo del espacio. Según ABC, el nuevo grupo que permanece en la plaza se ha organizado formalmente como asociación tras haber encontrado cobijo en el campamento.
Las fuentes consultadas no recogen, al menos en la información disponible, un balance conjunto entre los promotores iniciales de la protesta y el colectivo de personas sin hogar que permanece en Sol. Tampoco detallan una cifra global actualizada de ocupantes en la plaza más allá de ese alrededor de medio centenar de sintecho citado por ABC.
El episodio refleja cómo una protesta nacida en torno al problema de la vivienda deriva en una imagen de precariedad enquistada en el centro de Madrid. Más allá de la reivindicación original, el relevo de los acampados por personas sin hogar evidencia que detrás del símbolo político persiste una realidad social que exige respuestas eficaces y ordenadas, no solo gestos de protesta ni ocupaciones indefinidas del espacio público.
Imagen: Jose María Ligero Loarte · CC BY-SA 3.0


