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La presión educativa crece: excursiones en Cataluña y huelga en la universidad madrileña

Las familias catalanas se movilizan para intentar salvar excursiones y colonias escolares, mientras en Madrid se reabre el conflicto en las universidades públicas apenas ocho meses después de un acuerdo presentado como histórico.

Redacción ·
El Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial es un complejo que incluye un palacio real, una basílica, un panteón, una biblioteca, un colegio y un monasterio. Se encuentra en la localidad española
Foto: Zvonimir Stamenov · CC BY-SA 4.0

El frente educativo ha sumado en las últimas horas dos focos de tensión distintos, pero coincidentes en un mismo diagnóstico de malestar. En Cataluña, casi 400 AFA han reclamado al Departament d’Educació que negocie para poder recuperar las excursiones y colonias escolares, según informa La Vanguardia. El mismo medio señala además que madres y padres se están interesando por organizar estas actividades al margen de la escuela para evitar que se pierdan.

La protesta de las familias se produce en un contexto en el que estas salidas y estancias escolares están en riesgo, lo que ha empujado a las asociaciones a presionar a la Administración educativa catalana para encontrar una salida negociada. La movilización de las AFA refleja la preocupación de muchas familias por mantener actividades que consideran parte de la formación y de la conciliación escolar.

De forma paralela, en Madrid ha reaparecido el conflicto en las universidades públicas. ABC informa de que la izquierda impulsa la huelga en las seis universidades públicas madrileñas apenas ocho meses después de que la Comunidad de Madrid y esos campus presentaran un acuerdo calificado por todas las partes como un hito histórico. Según ese relato, aquel pacto debía marcar un antes y un después y abrir un nuevo modelo de enseñanza universitaria en la región.

El contraste entre aquel entendimiento y la actual convocatoria de protesta sitúa de nuevo a la universidad pública madrileña en un escenario de tensión política y académica. La información de ABC subraya precisamente esa distancia entre el acuerdo alcanzado hace solo unos meses y la reactivación del conflicto en el presente curso.

Aunque se trata de realidades diferentes, ambos episodios muestran cómo la educación vuelve a convertirse en terreno de disputa, ya sea en la escuela obligatoria o en la universidad pública. En un caso, la iniciativa parte de las familias para preservar actividades escolares; en el otro, el choque se traslada al ámbito universitario tras un acuerdo que había sido presentado como un punto de no retorno.

Los dos casos retratan una gestión educativa bajo presión y con problemas de estabilidad. Cuando las familias tienen que plantearse organizar excursiones fuera del circuito escolar y cuando una universidad pública regresa a la huelga pocos meses después de un acuerdo vendido como histórico, la conclusión política es incómoda para la izquierda y para las administraciones implicadas: los anuncios no bastan si no se traducen en certidumbre, negociación eficaz y normalidad institucional.

Imagen: Zvonimir Stamenov · CC BY-SA 4.0