Tercera Posición Buscar

La Airef eleva el déficit al 2,8% y avisa de desvíos fiscales

La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal ha empeorado su previsión de déficit para este año y anticipa problemas para cumplir la senda pactada con Bruselas. El organismo también apunta a futuras correcciones presupuestarias por el alza del gasto.

Redacción ·

La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) ha revisado al alza su previsión de déficit público para España y lo sitúa en el 2,8% del PIB este año. El cambio supone un deterioro de las cuentas públicas en un contexto marcado por el aumento del gasto y por las exigencias del marco fiscal europeo.

El organismo también ha elevado una décima su previsión de crecimiento económico para 2026, hasta el 2,6% del PIB, pero ese mayor avance de la actividad no evita su advertencia de fondo: España se encamina a incumplir la senda fiscal comprometida con Bruselas para los próximos ejercicios. La Airef estima, además, que el desvío respecto al límite de gasto pactado con la Comisión Europea podría producirse ya este mismo año.

Entre los factores que presionan al alza el déficit, la Autoridad Fiscal señala el gasto en pensiones, defensa e intereses de la deuda. Ese escenario complica el ajuste exigido por las reglas europeas y deja sobre la mesa la necesidad de futuras correcciones presupuestarias para reconducir las cuentas.

La Airef advierte de que el Gobierno que salga de las urnas tendrá que ajustar el presupuesto para cumplir con Bruselas. El aviso afecta no solo al cierre de este ejercicio, sino también al cumplimiento del plan fiscal comprometido para 2026 y los años siguientes.

De este modo, el supervisor fiscal dibuja un escenario de mayor crecimiento que el previsto anteriormente, pero insuficiente para absorber el incremento estructural del gasto. El resultado es una combinación de déficit más alto y mayor riesgo de incumplimiento de las reglas fiscales europeas.

La revisión de la Airef vuelve a poner el foco sobre una debilidad conocida de la economía española: el gasto sigue creciendo más deprisa de lo que permiten unas cuentas saneadas. Si incluso con más crecimiento el déficit empeora y Bruselas aparece ya como horizonte de incumplimiento, el problema no es coyuntural, sino de disciplina presupuestaria. La advertencia del supervisor fiscal refuerza la idea de que el próximo Ejecutivo heredará un margen mucho más estrecho del que sugiere el optimismo oficial.