Newsom conmuta las 548 penas de muerte de California
El gobernador de California ha transformado las condenas capitales de 548 presos en cadenas perpetuas sin libertad condicional. El estado llevaba dos décadas sin ejecutar a ningún reo y concentra históricamente la mayor población del corredor de la muerte en Estados Unidos.

El gobernador de California, Gavin Newsom, ha comunicado este jueves al Tribunal Supremo del estado la conmutación de las penas de muerte de 548 presos de su jurisdicción, que pasarán a cumplir condenas de cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.
La decisión afecta al conjunto de reclusos que esperaban ser ejecutados en California, un estado que históricamente ha tenido la mayor población de condenados a muerte de Estados Unidos. La medida llega además en un territorio donde no se lleva a cabo ninguna ejecución desde 2006.
Newsom sostiene que la pena capital es éticamente inaceptable. El gobernador demócrata ya había mostrado su oposición a este castigo y ahora da un paso de gran alcance al vaciar de hecho el corredor de la muerte de su estado mediante estas conmutaciones masivas.
Las permutas convierten las condenas capitales en penas de prisión permanentes, sin que los reclusos puedan optar a la libertad condicional. La decisión fue trasladada formalmente al alto tribunal californiano este jueves.
La medida tiene también lectura política. Newsom aparece citado como posible aspirante demócrata a la presidencia de Estados Unidos en 2028, en un movimiento que previsiblemente reavivará el debate sobre criminalidad, castigo y autoridad del poder ejecutivo en uno de los grandes bastiones progresistas del país.
La pena capital es “éticamente inaceptable”.
La decisión refuerza el perfil ideológico de Newsom en un asunto especialmente sensible para la seguridad y la política criminal. Aunque las condenas se mantienen en forma de cadena perpetua sin libertad condicional, la conmutación masiva de todas las penas de muerte sitúa de nuevo a la izquierda estadounidense en una agenda de fuerte carga simbólica, en contraste con quienes defienden respuestas más severas frente a los delitos más graves dentro del Estado de derecho.
Imagen: California Office of the Governor · Public domain


