Irán eleva la tensión en Ormuz tras el incendio de dos petroleros
Dos petroleros de gran tonelaje y un remolcador se incendiaron tras chocar con minas navales en el estrecho de Ormuz, según la Guardia Revolucionaria iraní. El incidente afecta a una de las rutas marítimas más sensibles del mundo en plena tensión entre Teherán y Washington.

La Guardia Revolucionaria de Irán informó este jueves de que dos petroleros de gran tonelaje y un remolcador se incendiaron en el estrecho de Ormuz después de impactar con minas navales. El suceso se produjo durante la noche del miércoles en esta vía marítima estratégica, una de las más sensibles para el tráfico energético mundial y situada en el centro de la tensión entre Teherán y Washington.
De acuerdo con la versión difundida por las autoridades iraníes, los buques intentaban cruzar el estrecho de forma ilegal por una ruta situada al sur del paso marítimo. Irán sostuvo que uno de los petroleros era un buque de gran tamaño que trataba de atravesar esa zona cuando se produjo el impacto con las minas, lo que desencadenó el incendio de las embarcaciones afectadas.
La misma fuente añadió que, en paralelo a estos hechos, las fuerzas iraníes tomaron el control y desviaron dos drones. No se han detallado en la información consultada ni la identidad de los buques implicados, ni su bandera, ni un balance de víctimas o daños más allá del incendio declarado a bordo de las embarcaciones.
El estrecho de Ormuz es un enclave clave para el transporte de crudo y otros productos energéticos. Cualquier incidente en esta zona tiene un inmediato impacto geopolítico por tratarse de un corredor esencial para el comercio marítimo internacional y por la rivalidad abierta entre la República Islámica y Estados Unidos.
Por el momento, la información disponible procede de las autoridades iraníes, que han vinculado el episodio al cruce por una ruta que consideran ilegal. No constan en las fuentes consultadas reacciones adicionales de otros gobiernos ni de organismos internacionales más allá del relato oficial difundido por Teherán sobre lo ocurrido en la noche del miércoles.
El incidente vuelve a poner de relieve hasta qué punto la seguridad de las rutas estratégicas depende de un equilibrio cada vez más frágil en Oriente Próximo. Cuando un paso clave para el suministro energético mundial queda bajo la sombra de minas, drones y acusaciones cruzadas, la prioridad para la comunidad internacional debería ser reforzar la libertad de navegación y la estabilidad, evitando que la escalada termine golpeando de lleno a la economía global.


