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La UE activa la nueva tasa fija de 2 euros a paquetes importados

Bruselas empieza a aplicar desde el 1 de noviembre un recargo de dos euros por producto a las compras online procedentes de fuera de la UE. La medida afecta a envíos vinculados a plataformas como Shein, Temu, AliExpress y también Amazon cuando la mercancía se importa desde terceros países.

Redacción ·
The new EU
Foto: Adapted by toma0910 · CC BY-SA 4.0

La nueva tasa fija de 2 euros para productos importados de fuera de la Unión Europea entra en vigor este 1 de noviembre. El recargo se aplicará a las compras online extracomunitarias y afecta a plataformas como Shein, Temu y AliExpress, además de Amazon cuando los paquetes procedan de terceros países, según recogen El País y 20minutos.

De acuerdo con la información publicada, Bruselas pone en marcha esta medida con un doble objetivo: frenar la llegada de artículos inseguros y ayudar a financiar los controles aduaneros. El nuevo cargo es fijo por producto, no un porcentaje sobre el precio de la compra.

20minutos añade que este recargo de 2 euros se suma a un arancel de 3 euros que ya estaba en vigor desde julio. El País, por su parte, centra su información en el estreno del nuevo recargo fijo y en su función para reforzar la supervisión de los envíos extracomunitarios.

La medida se enmarca en el auge de las compras online de bajo coste llegadas desde fuera de la UE, un fenómeno que ha disparado el volumen de paquetes sometidos a control en frontera. Según las dos informaciones, el nuevo esquema afecta a las compras realizadas en plataformas muy extendidas entre los consumidores europeos, con especial atención a los productos remitidos desde países no comunitarios.

Ambas fuentes coinciden en la fecha de aplicación, el 1 de noviembre, y en la cuantía del nuevo recargo fijo de 2 euros. La principal diferencia entre las dos informaciones es que 20minutos subraya expresamente que la tasa se añade a un arancel de 3 euros ya vigente desde julio, un extremo que no aparece desarrollado de la misma forma en la pieza de El País.

La nueva tasa confirma la tendencia de Bruselas a responder a un problema real —el control de productos y el coste aduanero— con más cargas sobre el consumo. La medida se presenta como una herramienta de supervisión, pero vuelve a trasladar al comprador final el peso de una burocracia comunitaria cada vez más intervencionista. Si el objetivo es garantizar seguridad y competencia leal, la clave estará en comprobar si este recargo mejora de verdad los controles o si acaba siendo, simplemente, otro sobrecoste para familias y consumidores.

Imagen: Adapted by toma0910 · CC BY-SA 4.0