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Renfe encarga a Siemens 30 trenes AVE por 1.218 millones

La operadora adjudica a la alemana Siemens el mayor contrato de compra de su historia para incorporar 30 nuevos trenes Velaro Novo, con opción a otras 10 unidades. El pedido llega tras los problemas registrados con los Avril de Talgo y con exigencia de entregas rápidas.

Redacción ·

Renfe ha adjudicado a Siemens un contrato de 1.218 millones de euros para la construcción de 30 nuevos trenes de alta velocidad Velaro Novo, con opción a ampliar el pedido en otras 10 unidades. Según recogen ABC y Europa Press, el importe incluye también los elementos necesarios para su mantenimiento.

Los nuevos convoyes serán una evolución tecnológica de la serie 103, que ya opera Renfe en España. La adjudicación supone un refuerzo de la flota de alta velocidad de la compañía en un momento marcado por la necesidad de renovación del parque ferroviario.

El Mundo subraya que se trata del mayor contrato de compra de la historia de Renfe y enmarca la decisión en la urgencia por renovar una flota cuestionada por su antigüedad y por los problemas derivados de los Talgo Avril entregados en 2024. Ese mismo medio destaca además que la operadora ha reclamado plazos de entrega urgentes.

“No podemos permitirnos nuevos retrasos”

ABC sitúa la adjudicación tras el fiasco de Talgo, mientras que El Mundo insiste en que la operación busca dejar atrás ese episodio. Europa Press, por su parte, se limita a informar de la adjudicación, el importe y la posibilidad de sumar otras 10 unidades al contrato.

Las tres fuentes coinciden en la cifra de 30 trenes y en el importe de 1.218 millones de euros, así como en la opción de ampliar el pedido. También apuntan a que Siemens suministrará trenes de la plataforma Velaro Novo, una nueva generación de alta velocidad llamada a reforzar la oferta de Renfe.

La adjudicación refleja hasta qué punto Renfe necesitaba una respuesta rápida para apuntalar su servicio de alta velocidad después de los problemas acumulados con entregas anteriores. Cuando una empresa pública se ve obligada a firmar el mayor contrato de compra de su historia con carácter urgente, la operación no solo evidencia una apuesta industrial, sino también el coste que tienen los retrasos y la mala planificación sobre un servicio estratégico.