La UE pacta una posición parcial sobre la PAC sin cerrar el dinero
El Consejo de la UE ha fijado una posición negociadora parcial sobre las normas de la Política Agrícola Común a partir de 2027. El acuerdo deja fuera, por ahora, la decisión sobre los recursos que tendrá la futura PAC.
El Consejo de la Unión Europea ha alcanzado un acuerdo parcial sobre la reforma de la Política Agrícola Común (PAC) que deberá aplicarse a partir de 2027. Según coinciden ABC y El País, los Estados miembros han logrado cerrar una posición común sobre el reglamento que definirá el marco de la futura PAC dentro de las negociaciones ligadas al próximo presupuesto comunitario de largo plazo.
El acuerdo aprobado por el Consejo fija una base negociadora sobre las normas de la nueva PAC, pero no resuelve una de las cuestiones centrales del debate: la cuantía de los fondos que se destinarán a esta política. El País subraya expresamente que los socios europeos no avanzan una propuesta sobre cuántos recursos asignar, de modo que el entendimiento logrado se limita por ahora al armazón normativo.
ABC destaca que la posición negociadora parcial del Consejo ha sido recibida positivamente en el marco de unas conversaciones que seguirán abiertas en torno al diseño de la política agraria posterior a 2027. El paso dado por los Veintisiete permite ordenar la negociación interna de la UE, aunque deja pendientes las decisiones presupuestarias que serán determinantes para el alcance real de la reforma.
La PAC es una de las políticas históricas de mayor peso dentro del presupuesto europeo, por lo que cualquier cambio en sus reglas y financiación forma parte de una discusión más amplia sobre las prioridades de la Unión en los próximos años. En este caso, el Consejo ha optado por avanzar de manera parcial: primero, fijando criterios comunes sobre el reglamento; después, abordando el reparto y volumen de recursos.
Las dos informaciones coinciden en el carácter incompleto del acuerdo. No se trata todavía de un cierre definitivo de la reforma, sino de una posición común del Consejo para encarar la siguiente fase de las negociaciones sobre la futura PAC.
Este acuerdo parcial vuelve a retratar una dinámica habitual en Bruselas: se avanza en la arquitectura regulatoria mientras se aplaza la discusión sobre el dinero. En una política tan sensible para el campo europeo, fijar normas sin concretar recursos deja abiertas las dudas sobre el impacto real de la reforma y alimenta la percepción de una burocracia comunitaria más cómoda con el marco administrativo que con los compromisos materiales.


