Nóvaya Gazeta anuncia su cierre tras una campaña coordinada en Rusia
El diario ruso comunicó que dejará de publicar el 9 de noviembre tras denunciar una operación para asfixiarlo. La censura desplegada desde la invasión de Ucrania aparece en las fuentes como el golpe definitivo.
El diario ruso Nóvaya Gazeta ha anunciado su cierre y ha fijado para el 9 de noviembre el final de su actividad, según recogen El País y La Vanguardia. El medio comunicó la decisión en su página web con un mensaje rotundo sobre su situación tras meses de presión.
“Nos han matado. El 9 de noviembre apagaremos la luz”.
Ambas informaciones coinciden en que la publicación atribuye su final a una campaña coordinada contra el periódico. El País señala que el diario denunció una campaña coordinada del Kremlin, mientras que La Vanguardia precisa que la cabecera culpa al FSB, el Servicio de Seguridad de Rusia, de llevar a cabo una “operación coordinada” para privarles de recursos y de oficinas. Esa diferencia de atribución aparece en las fuentes consultadas.
Nóvaya Gazeta ha sido presentado durante años como uno de los principales referentes de la libertad de prensa en Rusia. El País recuerda además que seis de sus periodistas han sido asesinados y sitúa como puntilla final la censura desplegada desde la invasión rusa de Ucrania. En ese contexto, el cierre del diario se produce tras un largo deterioro del margen de actuación para los medios críticos dentro del país.
La Vanguardia define al periódico como un bastión de la libertad de prensa en Rusia y subraya que la supuesta operación denunciada por la cabecera buscaba dejarla sin medios materiales para continuar su actividad. El País, por su parte, pone el acento en la presión política y en el endurecimiento del control informativo desde el inicio de la guerra en Ucrania.
Con este anuncio, uno de los símbolos del periodismo independiente ruso pone fecha a su desaparición. El mensaje difundido por el propio diario resume el alcance de una decisión que, según las fuentes, llega tras años de violencia contra sus profesionales y después de un escenario de censura cada vez más severo.
El cierre anunciado de Nóvaya Gazeta retrata, según los hechos recogidos por las fuentes, el retroceso de la libertad de prensa en Rusia bajo una dinámica de presión, censura y asfixia de los medios incómodos. Cuando un periódico histórico afirma que “apagará la luz” tras una campaña coordinada, lo que queda en entredicho no es solo la supervivencia de una cabecera, sino la existencia misma de un espacio público libre sometido al Estado de derecho.


