Rusia golpea un centro de ayuda y refugio en Zaporiyia: 18 muertos
Las autoridades ucranianas han denunciado la muerte de al menos 18 personas en un ataque ruso en la región de Zaporiyia. Según las fuentes, el bombardeo alcanzó un centro de reparto de ayuda humanitaria y un refugio para civiles.
Las autoridades ucranianas denunciaron este lunes que al menos 18 personas han muerto en un ataque ruso en la región de Zaporiyia, en el sur de Ucrania, durante una oleada de bombardeos. Según la información recogida por 20minutos y Europa Press, el objetivo alcanzado fue un centro de reparto de ayuda humanitaria y un refugio donde se encontraban civiles.
De acuerdo con 20minutos, el ataque impactó sobre una escuela en la que se distribuía ayuda humanitaria. Ese mismo medio señala que el presidente ucraniano denunció que Rusia lanzó una decena de bombas contra esas instalaciones. Europa Press, por su parte, enmarca el episodio en una oleada de bombardeos en Zaporiyia y subraya que Kiev interpreta lo sucedido como una muestra de que Moscú no quiere rebajar la intensidad de la guerra.
Ambas fuentes coinciden en la cifra de al menos 18 fallecidos. Europa Press añade que el ataque se produce después del alto el fuego humanitario pactado, un contexto en el que las autoridades ucranianas han redoblado sus acusaciones contra Rusia por mantener la presión militar sobre zonas con presencia de población civil.
La información disponible en las dos fuentes apunta a que el lugar alcanzado servía tanto para el reparto de ayuda como para la protección de civiles. 20minutos precisa que se trataba de una escuela adaptada para esas funciones, mientras que Europa Press se refiere al ataque de forma más general como parte de una oleada de bombardeos en la región.
Por el momento, en las informaciones consultadas no se detallan más datos sobre la identidad de las víctimas ni sobre el alcance material completo de los daños causados por el bombardeo.
El ataque denunciado por Ucrania vuelve a situar el foco sobre la vulnerabilidad de la población civil en esta guerra y sobre la fragilidad de cualquier compromiso humanitario cuando los bombardeos continúan. Cuando un centro de ayuda y un refugio acaban bajo las bombas, el mensaje político es tan duro como evidente: sin seguridad real sobre el terreno, los anuncios de distensión quedan en papel mojado.


