Zelenski vuelve a España con agenda en Moncloa y la Zarzuela
Pedro Sánchez recibirá este jueves a Volodímir Zelenski en el Palacio de la Moncloa. El presidente ucraniano también mantendrá un encuentro con el rey Felipe VI y aprovechará su visita para reunirse con líderes iberoamericanos.

Volodímir Zelenski regresará a España este jueves en una nueva visita oficial marcada por su encuentro con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en el Palacio de la Moncloa, y por una reunión previa con el rey Felipe VI en el Palacio de la Zarzuela.
La visita se producirá después de la Cumbre Iberoamericana y será la quinta del presidente ucraniano a España desde el inicio de la invasión rusa, según una de las informaciones consultadas. Además de su agenda institucional con las principales autoridades del Estado, Zelenski aprovechará su estancia en Madrid para reunirse con varios líderes iberoamericanos.
El encuentro en Moncloa servirá para reafirmar el respaldo de España a Ucrania, en un momento especialmente sensible para el mandatario ucraniano. La cita se celebrará, además, en pleno pulso de Zelenski con Donald Trump, en un contexto político internacional de alta tensión en torno al futuro del apoyo a Kiev.
La agenda del presidente ucraniano vuelve a situar a Madrid como escenario de contactos diplomáticos de primer nivel en torno a la guerra iniciada por Rusia. La reunión con Sánchez y el despacho con Felipe VI refuerzan el carácter institucional de una visita que se enmarca en los esfuerzos de Ucrania por mantener y consolidar apoyos exteriores.
No han trascendido en las informaciones consultadas más detalles sobre el contenido concreto de las conversaciones ni sobre posibles anuncios derivados de la visita. Sí queda fijado el esquema central de la jornada: paso por la Zarzuela, recepción en Moncloa y contactos con dirigentes iberoamericanos coincidiendo con la celebración de la cita regional en España.
La nueva visita de Zelenski vuelve a colocar a España ante una cuestión de fondo en política exterior: el respaldo institucional a Ucrania exige claridad, constancia y una posición nítida en defensa de la soberanía nacional frente a las agresiones exteriores. En un momento de inestabilidad internacional, la diplomacia española está obligada a proyectar seriedad y firmeza, más allá de gestos protocolarios y de la volatilidad política que rodea al Gobierno.


